Género: Novela
Subgénero: Diario
Autor: Alberto Jáimez
Título: La maquilladora de muertos
Año: 2022
Editorial: Aliar
Ediciones
Dónde conseguirla:
https://aliarediciones.es/libro/la-maquilladora-de-muertos/
Sinopsis:
«Jorge
es un cura al que le encargan la atención espiritual de un tanatorio. Allí
conocerá a Luz, Moisés, Dante y, posteriormente, a Arai. Son los cuatro
funerarios que trabajan en el lugar. Luz, tanatoestética, establece una
conexión especial con Jorge. Ella es una chica joven, con carisma, cuya
historia personal y su trabajo resultan particularmente meritorios para Jorge.
Luz maquilla muertos y consigue que parezcan dormidos. Lo hace bien, con
cariño, tratando al muerto como si estuviera vivo, consiguiendo el pequeño
milagro de disimular su fallecimiento. Jorge, durante su labor bajo la
dirección de Luz, reflexiona sobre el duelo, la muerte y el hecho de morir. Su
reflexión se hace profunda al crear alrededor de Luz una cierta mitología. Este
encargo pastoral, mantenido durante un tiempo y tomado demasiado en serio por
Jorge, lo desestabiliza interiormente y se enamora de Lucía, una chica que en
principio no tiene nada que ver con él. Jorge, que sufre de soledad y ve cosas
donde no las hay, deberá enfrentarse a la decisión de sucumbir a la tentación o
aferrarse a su sacerdocio».
«Luz maquilla muertos; los peina, los deja como dormidos; a veces, habla con ellos. Antes de tanatopraxia estudió diseño de moda y estética. Maquillar y peinar muertos fueron las sobras de un banquete que tenía el paro como plato principal. Capaz de cualquier cosa, hace y deshace en el tanatorio. Su encargado lo sabe. Desde la oficina le encarga por teléfono listas interminables, certificados absurdos, cuadros de Excel imposibles. Es grave, amable y delicada cuando habla con las familias. Inspira confianza cuando me mira de reojo si llego tarde a firmar el libro de capillas. La última vez bromeó a propósito de mi camisa sin planchar. A veces la busco para conversar. Dante estudió psicología. Para él, la muerte es el final, sobre todo le interesa lo que sucede con el que se queda. Moisés, otro funerario, como ve fantasmas, procura no ponerse nunca a los pies de un cadáver cuando lo tiene fuera del ataúd; a veces oye voces, ruidos; una vez —eso dice— vio un demonio».







